En esta publicación
- 1. Definí el producto y el régimen antes de pedir un costo cerrado
- 2. Pedí una cotización que diga qué incluye
- 3. Separá los costos de los impuestos recuperables
- 4. Un ejemplo de costo y desembolso
- 5. Calculá cuánto queda al vender y cuántas unidades podrás vender
- 6. Armá un calendario hasta el cobro de la venta
- 7. Qué tener resuelto antes de confirmar
- 8. Preguntas frecuentes sobre la primera importación
Encontraste un producto que en el exterior cuesta mucho menos que en Argentina. La diferencia entusiasma, pero todavía no demuestra que importarlo sea rentable. Entre la compra y la venta aparecen transporte, tributos, gastos operativos, plazos y necesidades de financiación.
Para una primera importación conviene preparar dos presupuestos: el costo de la mercadería puesta en tu depósito y el dinero necesario para completar la operación. Sus importes pueden ser distintos. Esa diferencia explica por qué una compra con margen puede dejar a la empresa sin fondos para funcionar.
1. Definí el producto y el régimen antes de pedir un costo cerrado
Una descripción comercial breve no alcanza. Reuní ficha técnica, materiales, uso, marca, modelo, cantidad, peso, dimensiones, origen y condición de nuevo o usado. Con esa información, un despachante de aduana puede revisar la clasificación arancelaria y el tratamiento aplicable.
La posición arancelaria permite identificar el encuadre del producto y consultar información vinculada a la operación. La Central de Información VUCE admite búsquedas por posición o palabra clave. La clasificación definitiva requiere analizar las características reales del bien.
También revisá permisos, intervenciones y requisitos técnicos que puedan corresponder. Una mercadería barata puede resultar inviable si no reúne condiciones para ingresar o comercializarse.
En materia registral, ARCA publica las pautas del Perfil de Importador/Exportador. Confirmá el perfil y las condiciones exigibles a tu empresa y al régimen elegido antes de comprometer fondos; una guía vieja puede describir procedimientos que cambiaron.
2. Pedí una cotización que diga qué incluye
Comparar proveedores exige llevar sus propuestas al mismo punto de entrega. Una oferta que incluye transporte no equivale a otra que deja todos los gastos logísticos a cargo del comprador.
La cotización debería indicar moneda, vigencia, cantidad mínima, forma de pago, plazo de fabricación y condición de entrega, con lugar y versión de la regla utilizada. Las reglas Incoterms de la Cámara de Comercio Internacional distribuyen tareas, costos y riesgos vinculados con la entrega. Conviene entender la regla concreta antes de aceptar la oferta.
Pedí además presupuestos de transporte, seguro, despacho, terminal o depósito, gestiones y traslado hasta tu establecimiento. Consultá qué conceptos se cobrarán aunque exista una demora, cuánto tiempo de almacenamiento contempla la tarifa y qué gastos quedan excluidos. Evitá sumar dos veces un flete ya incluido por el vendedor.
3. Separá los costos de los impuestos recuperables
La liquidación puede incluir derechos, tasas, IVA y pagos a cuenta de impuestos, según producto, origen, régimen y situación fiscal. No corresponde aplicar una única alícuota a todo lo que se importa.
Para armar el presupuesto, separá:
- Costo de adquisición: precio, gastos necesarios para disponer del bien y tributos no recuperables que correspondan.
- Créditos fiscales y pagos a cuenta: importes que podrían computarse contra impuestos, si se cumplen las condiciones aplicables.
- Financiación y comercialización: costos que también afectan el resultado del negocio y deben evaluarse por separado.
El IVA de una importación puede dar crédito fiscal para un responsable inscripto cuando reúne los requisitos y se vincula con operaciones gravadas, con las limitaciones legales. Así lo contemplan los artículos 12 y 13 de la Ley de IVA. No se recupera automáticamente como una transferencia bancaria.
Las percepciones tampoco deben tratarse automáticamente como gasto definitivo. Revisá en qué impuesto se computan y cuándo se podrán absorber. Mientras eso no ocurra, el dinero sigue inmovilizado.
4. Un ejemplo de costo y desembolso
Supongamos una compra de 1.000 unidades. Para facilitar la comparación, todos los importes se expresan en dólares equivalentes a una misma cotización de referencia. Los cargos son supuestos didácticos: no representan aranceles vigentes ni una liquidación aduanera. En la operación real habrá pagos y valuaciones en monedas, fechas y tipos de cambio diferentes.
Deslizá la tabla hacia los lados para ver todas las columnas.
| Concepto | Importe supuesto | Tratamiento en el ejemplo |
|---|---|---|
| Mercadería | USD 10.000 | Costo |
| Flete internacional | USD 1.000 | Costo |
| Seguro | USD 100 | Costo |
| Tributos no recuperables | USD 1.800 | Costo |
| Despacho, logística y otros gastos necesarios | USD 1.900 | Costo, sin impuestos recuperables |
| Costo puesto en depósito | USD 14.800 | Base para evaluar el producto |
| IVA y pagos a cuenta, supuestos íntegramente computables | USD 4.000 | Fondos inmovilizados hasta su cómputo |
| Desembolso acumulado | USD 18.800 | Antes de financiación y venta |
El costo unitario es USD 14,80, aunque el desembolso equivale a USD 18,80 por unidad. Presupuestar solamente los USD 10 que cobra el proveedor dejaría sin contemplar USD 8.800 de fondos necesarios.
5. Calculá cuánto queda al vender y cuántas unidades podrás vender
Si cada unidad se vende a USD 20 equivalentes, netos de IVA, la diferencia inicial respecto del costo es USD 5,20: un 26% del precio. Todavía faltan comisiones, entrega al cliente, impuestos sobre la actividad, garantías, financiación y estructura.
También importa la cantidad efectivamente comercializable. Si solo 950 unidades resultaran vendibles y el costo total siguiera siendo USD 14.800, el costo por unidad vendible subiría a aproximadamente USD 15,58. Para decidir, estimá mermas y reclamos sin dar por seguro un recupero del proveedor.
Contrastá el resultado con comprar a un distribuidor local: incluí disponibilidad inmediata, mínimos de compra, devolución, garantía y plazo de pago. Una diferencia pequeña de precio puede desaparecer cuando incorporás esos factores.
6. Armá un calendario hasta el cobro de la venta
Ubicá anticipo, saldo al proveedor, flete, nacionalización, traslado, venta y cobro. Agregá las fechas probables de cómputo de créditos fiscales. Si pagás antes de embarcar y vendés a plazo, la financiación empieza mucho antes de que el producto entre al depósito.
Evaluá un escenario con mayor costo cambiario, llegada demorada y ventas más lentas. Aplicá cada variación a los conceptos realmente expuestos: un aumento del dólar no necesariamente modifica en igual proporción todos los gastos en pesos.
Antes de pactar pagos internacionales, validá con el banco la documentación, las condiciones cambiarias y los plazos aplicables a esa operación. El presupuesto debe reflejar la modalidad que efectivamente podrás utilizar.
7. Qué tener resuelto antes de confirmar
- Producto, clasificación y requisitos revisados con el especialista aduanero.
- Proveedor y cuenta de cobro verificados, muestras y condiciones de calidad acordadas.
- Presupuestos escritos con alcance, vigencia y exclusiones.
- Costo unitario, precio de venta y margen estimados.
- Fondos para la operación y para sostener la actividad habitual.
- Responsables de documentación, seguimiento logístico y control al recibir.
Después del ingreso, compará lo presupuestado con las facturas y liquidaciones reales. Esa revisión permite corregir el precio y preparar la próxima compra con mejores datos.
8. Preguntas frecuentes sobre la primera importación
¿Cuánto se suma al precio del proveedor?
No existe un porcentaje universal. Depende del producto, origen, transporte, volumen, régimen, gastos y situación fiscal. Pedí una estimación desagregada para tu operación.
¿Todo impuesto pagado al importar integra el costo?
No. Hay que distinguir tributos no recuperables, crédito fiscal y pagos a cuenta. Todos pueden demandar dinero, pero su efecto económico y su momento de cómputo difieren.
¿Comprar más cantidad siempre baja el costo?
Puede repartir gastos fijos entre más unidades, pero aumenta stock y fondos inmovilizados. Compará el ahorro unitario con almacenamiento, financiación y riesgo de no vender.
Evaluá la importación con una cuenta completa
En Estudio Manissero podemos ayudarte a revisar el impacto tributario, el costo económico y los fondos necesarios, trabajando con la información del despachante, la empresa logística y el banco. Una proforma y los presupuestos disponibles son un buen punto de partida para evaluar la compra.

