En este artículo
- 1. Qué mide cada resultado
- 2. Diferencias que conviene identificar
- 3. Un ejemplo de conciliación
- 4. Una diferencia de este año puede o no revertirse
- 5. Impuesto determinado no es lo mismo que saldo a ingresar
- 6. Qué debería poder explicar la administración
- Preguntas frecuentes
- Conversemos sobre tu empresa
- También puede interesarte
- Fuentes y referencias
El balance muestra una ganancia de determinado importe, pero la liquidación de Ganancias parte de una base mayor. O la empresa tiene una pérdida contable y, aun así, debe revisar si existe impuesto a ingresar. ¿Hay un error? No necesariamente.
La contabilidad y el impuesto utilizan reglas con objetivos diferentes. La diferencia debe poder explicarse mediante una conciliación, no justificarse con una frase genérica. El reconocimiento contable del impuesto y la determinación fiscal están relacionados, pero no son el mismo cálculo. [1] [2]
1. Qué mide cada resultado
El resultado contable surge de los ingresos, gastos y demás componentes reconocidos de acuerdo con el marco de preparación de los estados contables. El resultado impositivo se determina aplicando la ley fiscal, sus criterios de imputación, deducciones y ajustes. [1] [2]
La comparación exige además identificar el punto de partida. No es lo mismo hablar de ganancia contable antes del impuesto que del resultado final después de reconocerlo. Mezclar ambas cifras puede hacer aparecer una diferencia que todavía no está correctamente planteada.
Nuestra recomendación es pedir una hoja que muestre el recorrido completo: resultado de partida, ajustes identificados, base fiscal y determinación del saldo. Debe ser posible seguir cada importe hasta el papel de trabajo que lo respalda.
2. Diferencias que conviene identificar
Depreciaciones y amortizaciones. La medición contable y la deducción fiscal pueden diferir por sus bases y criterios. No corresponde trasladar sin revisión el cargo del balance a la declaración jurada. [1] [2]
Créditos de difícil cobro y otras estimaciones. Reconocer contablemente una pérdida esperada o una previsión no demuestra que su deducción fiscal esté habilitada en ese ejercicio. Deben verificarse las condiciones impositivas del caso. [2]
Ajuste por inflación. El procedimiento contable y el fiscal responden a sus propios marcos. El RECPAM no se utiliza automáticamente como ajuste impositivo. [1] [2]
Gastos con limitaciones y resultados con tratamiento particular. La existencia de un gasto registrado no garantiza su deducibilidad. También pueden existir ingresos con un tratamiento fiscal distinto. El análisis debe hacerse por concepto, sin suponer que toda diferencia responde a un error.
3. Un ejemplo de conciliación
Supongamos una sociedad con ganancia contable antes del impuesto por $20 millones. Para mostrar el mecanismo, utilizamos los siguientes supuestos, todos ilustrativos y en millones de pesos:
Deslizá la tabla hacia los lados para ver todas las columnas.
| Paso | Ajuste | Resultado acumulado |
|---|---|---|
| Ganancia contable antes de Ganancias | — | 20 |
| Reversión de una pérdida contable por exposición incluida en el resultado | +6 | 26 |
| Reincorporación de la depreciación contable incluida | +4 | 30 |
| Deducción de la amortización fiscal calculada | −3 | 27 |
| Reincorporación de una previsión no deducible en este ejercicio | +2 | 29 |
| Ajuste por inflación impositivo, supuesto deducible | −5 | 24 |
| Resultado fiscal antes de quebrantos y otros ajustes no contemplados | — | 24 |
La diferencia final es de $4 millones. El ejemplo no establece una tasa de impuesto ni calcula el saldo a pagar. Tampoco es una plantilla suficiente para liquidar una declaración: presupone que no existen otros conceptos relevantes.
Obsérvese que el resultado contable ya contenía depreciación y pérdida por exposición. Por eso se muestra expresamente su reversión antes de incorporar el tratamiento fiscal supuesto. Así se evita sumar un ajuste impositivo encima de componentes contables que debían revisarse.
4. Una diferencia de este año puede o no revertirse
Para comprender el impuesto diferido, interesa distinguir las diferencias temporarias —entre mediciones contables y bases fiscales, con efectos futuros— de aquellas que no producen esa reversión. El análisis no se limita a comparar dos gastos del ejercicio: también mira las bases de activos y pasivos. [1]
Por ejemplo, una distinta distribución temporal de amortizaciones puede generar consecuencias en ejercicios posteriores. En cambio, un concepto que nunca resulte deducible plantea otra situación. Confundir ambos casos puede distorsionar la interpretación del cargo por impuesto.
La RT 54 contempla simplificaciones para ciertas entidades: una entidad pequeña puede optar por reconocer únicamente el impuesto corriente, y existe una posibilidad para entidades medianas bajo la evaluación de costo o esfuerzo desproporcionado prevista por la norma. No debe asumirse que toda empresa llamada comercialmente “PyME” tiene automáticamente el mismo tratamiento contable. [1]
5. Impuesto determinado no es lo mismo que saldo a ingresar
Una vez determinado el impuesto, corresponde considerar anticipos, retenciones, percepciones y demás pagos o créditos computables según sus reglas. La base fiscal, el impuesto determinado, el gasto contable y el saldo final a ingresar son cifras diferentes. [1]
Por ejemplo, dos sociedades con el mismo impuesto determinado podrían tener desembolsos finales distintos si una ya efectuó anticipos o sufrió retenciones computables. Eso no significa que tengan distinta ganancia contable.
Proponemos revisar este recorrido durante el ejercicio y no solo al vencimiento. Una estimación interna puede ayudar a prever fondos, siempre que se actualice cuando aparezcan novedades y se diferencie de la liquidación definitiva.
6. Qué debería poder explicar la administración
La conciliación debería permitir identificar cuáles son las diferencias principales, cuáles podrían revertirse y qué documentación falta. También conviene explicar qué cambió respecto del año anterior: una inversión, un crédito incobrable, una operación excepcional o la variación de las posiciones expuestas a inflación.
Un buen control consiste en comparar el resultado preliminar con el definitivo y registrar por qué cambiaron. Esa devolución mejora la calidad de la información del ejercicio siguiente y evita que se repitan las mismas sorpresas.
Preguntas frecuentes
¿Puede haber pérdida contable e impuesto a pagar?
Sí, puede ocurrir según los ajustes y el tratamiento fiscal de los componentes. No se concluye solamente mirando el signo del resultado contable: hay que hacer la conciliación. [2]
¿Si un gasto tiene factura siempre es deducible?
La factura es parte del respaldo, pero no reemplaza las condiciones legales de deducción. Deben analizarse la operación, su vinculación y las limitaciones aplicables. [2]
¿El impuesto diferido es una cuota que vence ante ARCA?
No por el solo hecho de estar reconocido contablemente. Representa efectos fiscales futuros estimados bajo el método correspondiente; no debe confundirse con el impuesto corriente o con el saldo de la declaración. [1]
¿Qué documento le pido al estudio?
La conciliación contable-impositiva y un resumen del impuesto determinado, los pagos a cuenta y el saldo. Es la base para entender el cálculo sin tener que interpretar todas las pantallas del aplicativo.
Conversemos sobre tu empresa
¿La declaración de Ganancias muestra un resultado diferente del balance? En Estudio Manissero preparamos y explicamos la conciliación para identificar qué ajustes corresponden y anticipar su efecto financiero.
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Fuentes y referencias
- FACPCE — Resolución Técnica 54, Norma Unificada Argentina de ContabilidadPárrafos 571 a 599: impuesto corriente y diferido, simplificaciones y presentación.
- Ley de Impuesto a las Ganancias — Decreto 824/2019, texto actualizadoDeducciones de los artículos 83 y siguientes; amortizaciones; artículo 91 sobre malos créditos; artículos 105 a 109 sobre inflación.
Fuentes consultadas al 20 de septiembre de 2026.
Contenido informativo para empresas que aplican normas contables profesionales argentinas. El tratamiento concreto depende de la entidad, su jurisdicción, el período y las normas adoptadas. Los ejemplos son hipotéticos y simplificados; no constituyen una liquidación ni reemplazan el asesoramiento profesional.
