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Impuestos y PyMEs

Qué gastos puede deducir una SRL, SAS o SA en el Impuesto a las Ganancias

No todo gasto pagado por una empresa es automáticamente deducible. Qué condiciones debería cumplir y cuáles son los errores más frecuentes al mezclar gastos comerciales y personales.

8 minutos de lectura

20 de septiembre de 2026

En esta publicación
  1. 1. La primera pregunta: ¿para qué se realizó el gasto?
  2. 2. Ejemplos habituales de gastos empresariales
  3. 3. Tener factura no alcanza
  4. 4. Gastos mixtos
  5. 5. Bienes de uso: comprar no siempre significa deducir todo ese año
  6. 6. Un ejemplo
  7. 7. Los gastos también deben ser consistentes con la realidad
  8. 8. Planificar antes de cerrar el ejercicio
  9. Preguntas frecuentes
  10. El objetivo no es “conseguir gastos”

“¿Esto lo puedo pasar como gasto?”

Es una de las preguntas más habituales entre dueños de PyMEs.

La respuesta no depende solamente de tener una factura a nombre de la sociedad.

En términos generales, la Ley de Ganancias admite para empresas las erogaciones vinculadas con el giro del negocio y las deducciones permitidas por la normativa. ARCA enumera, entre otras, gastos inherentes a la actividad, créditos incobrables, gastos de organización y determinados gastos destinados al personal.

Por eso, el análisis correcto es más amplio.

1. La primera pregunta: ¿para qué se realizó el gasto?

Una SRL, SAS o SA tiene personalidad fiscal propia.

Eso significa que debe distinguirse el patrimonio y consumo de la empresa del patrimonio y consumo de los socios.

Un gasto tiene mayores fundamentos para ser deducible cuando puede demostrarse su vinculación con:

  • generación de ingresos;

  • actividad comercial;

  • administración;

  • conservación de la fuente;

  • personal;

  • infraestructura;

  • financiamiento;

  • comercialización.

2. Ejemplos habituales de gastos empresariales

Dependiendo de la actividad y documentación, pueden aparecer:

  • alquiler de oficinas o locales;

  • honorarios profesionales;

  • sistemas informáticos;

  • publicidad;

  • seguros;

  • servicios;

  • gastos bancarios;

  • comisiones;

  • sueldos y cargas sociales;

  • capacitación;

  • reparaciones;

  • gastos de mantenimiento;

  • amortización de bienes de uso;

  • determinados gastos de viaje;

  • logística;

  • telefonía e internet.

La enumeración no implica que todo gasto sea deducible automáticamente.

Debe existir causalidad, respaldo y correcta imputación.

3. Tener factura no alcanza

Una factura válida es importante.

Pero la existencia del comprobante no transforma un gasto personal en gasto empresarial.

Por ejemplo, una sociedad puede recibir una factura por:

  • vacaciones de un socio;

  • compras de uso familiar;

  • gastos de una vivienda particular;

  • consumos personales.

Aunque la factura esté emitida a nombre de la empresa, ARCA puede cuestionar la deducción si no existe vinculación con la actividad.

4. Gastos mixtos

Existen gastos que pueden tener simultáneamente utilización empresarial y personal.

Algunos ejemplos:

  • teléfono;

  • internet;

  • vehículos;

  • inmuebles;

  • viajes;

  • determinados servicios.

En estos casos puede ser necesario determinar una proporción razonable y documentable.

La solución no debería ser ni deducir todo automáticamente ni excluir todo por precaución.

Debe analizarse el uso real.

5. Bienes de uso: comprar no siempre significa deducir todo ese año

Cuando una empresa compra:

  • maquinaria;

  • muebles;

  • computadoras;

  • equipamiento;

  • vehículos;

  • inmuebles;

normalmente no corresponde tratar toda la compra como gasto corriente.

El bien puede integrar el activo y su costo recuperarse fiscalmente mediante amortizaciones, conforme las reglas aplicables.

Por eso la decisión de inversión y su impacto tributario deberían analizarse en conjunto.

6. Un ejemplo

Una empresa compra en un mismo mes:

Notebook para administración: $2.000.000

Viaje familiar de uno de los socios: $3.500.000

Campaña publicitaria: $1.500.000

Maquinaria: $20.000.000

Los cuatro pagos salieron de la cuenta bancaria de la sociedad.

Pero eso no significa que los cuatro tengan el mismo tratamiento.

La campaña publicitaria puede constituir un gasto vinculado al negocio.

La notebook y la maquinaria podrían tratarse como bienes amortizables.

El viaje familiar no se convierte en gasto deducible simplemente porque lo pagó la empresa.

7. Los gastos también deben ser consistentes con la realidad

Una PyME puede encontrarse con observaciones cuando presenta:

  • gastos desproporcionados respecto de su actividad;

  • proveedores sin capacidad económica;

  • facturas sin evidencia de prestación;

  • consumos personales;

  • compras incompatibles con la actividad declarada.

Por eso es importante conservar no sólo facturas, sino también:

  • presupuestos;

  • contratos;

  • transferencias;

  • órdenes de compra;

  • remitos;

  • correos;

  • informes;

  • documentación que permita demostrar la operación.

8. Planificar antes de cerrar el ejercicio

El análisis de gastos no debería hacerse únicamente cuando se prepara la declaración jurada anual.

Una revisión periódica permite detectar:

  • gastos mal registrados;

  • activos contabilizados como gastos;

  • gastos personales;

  • proveedores con documentación incompleta;

  • operaciones que requieren retenciones;

  • créditos fiscales incorrectos.

Preguntas frecuentes

¿Si una factura está a nombre de la empresa es deducible?

No necesariamente. Debe analizarse su vinculación con la actividad y las limitaciones legales.

¿Una comida con un cliente puede deducirse?

Dependerá de la naturaleza y circunstancias del gasto. No conviene adoptar reglas generales sin analizar el caso.

¿Puedo deducir el auto de la empresa?

Los automóviles tienen limitaciones específicas en IVA y Ganancias. El tratamiento también depende del tipo de vehículo y actividad.

¿Qué pasa con una computadora?

Puede corresponder tratarla como un bien de uso y amortizarla.

El objetivo no es “conseguir gastos”

Una correcta planificación fiscal no consiste en gastar para pagar menos impuestos.

Consiste en identificar y documentar correctamente los costos reales de la actividad, evitando pagar Ganancias sobre resultados que no representan la verdadera rentabilidad del negocio.

En Estudio Manissero revisamos el tratamiento fiscal y contable de gastos, inversiones y operaciones de empresas y PyMEs.

Consultar al Estudio.

Contadora Pública · Área de Impuestos de Estudio Manissero, Villa Mercedes, San Luis.